Carmen Porras de Borbón. Departamento Legal. «Hago lo que puedo, llego a lo que llego y no es sano que me exija tanto. Duelen los enfados y las malas caras cuando fallo en algo. Pero duele más cuando no valoran que lo has intentado… ¡Y lo estoy intentando! Perdón si no alcanzo. Pero… ¿Por qué han pensando que lo haría bien todo el rato?», rapeó la Reina, en un evento de la Confederación de Salud Mental de España por el Día de la Salud Mental.
“Ya vendrán las vacaciones, ya vendrá el fin de semana, ya vendrá el momento en el que me pueda relajar.”
Alejandra Vallejo-Nájera. Psicóloga.
¿Quién no se siente identificado con estos versos? ¿Quién no ha tenido en algún momento la sensación de que no es capaz de alcanzar las metas que se le han impuesto?
Síndrome de ‘burnout’
La psicóloga Alejandra Vallejo-Nágera hablaba en una reciente entrevista del término “burnout” y lo definía como “un estrés extremo convertido en ansiedad y angustia al que no hemos prestado atención porque <<ya vendrán las vacaciones, ya vendrá el fin de semana, ya vendrá el momento en que me pueda relajar, ahora tengo que afrontar.>> ¿Qué nos pasa? Que nosotros creemos que valemos tanto en cuanto rendimos profesionalmente […] esto hace que mantengamos creyendo que ya vendrán momentos en que nos vamos a poder desprender de toda esta tensión. Pero en fin de semana y en vacaciones es cuando, precisamente, eclosiona mucho más la sensación de tensión porque seguimos enganchados al trabajo y a los dispositivos electrónicos […] hasta que el sistema nervioso te dice <<hasta aquí hemos llegado, ahora vas a entrar en ansiedad>> que es la hermana mayor del estrés.
Cuando tienes estrés tienes mucha tensión, mucho movimiento. La ansiedad te paraliza, y te llena la mente de niebla mental, no sabes ni para qué, ni para dónde, ni por qué”.
El impacto de este tipo de situaciones en el ámbito laboral es notable en cuanto a la disminución de la productividad (en números absolutos en el primer trimestre de 2023, 1,3 millones de trabajadores de media no acudieron a su puesto de trabajo a diario*). Es evidente, entonces, el alto coste que supone el presentismo.
Es por ello que las empresas, cada vez más, están aumentando su sensibilización en cuanto a la salud mental en el trabajo. Un empleado feliz es mucho más productivo, así que es indudable el papel de las empresas en ésta mejora de la felicidad en el ámbito laboral.
*Datos obtenidos del informe trimestral que elabora Randstad con base en la Encuesta Trimestral de Costes Laborales del Instituto Nacional de Estadística (INE)

